''el mar borra por la noche. la marea esconde. es como si no hubiera pasado nunca nadie. es como si no hubieramos existido nunca. si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. ya no es tierra, todavía no es mar. no es vida falsa, no es vida verdadera. es tiempo. tiempo que pasa. y basta''
A. Baricco

domingo, marzo 5

asunción

***

no entendés cuánto
dura la ausencia
hasta que no afilás los gestos en la oscuridad
nos negamos a asumir
que entre nosotros hay un vacío disyuntivo

***

y ahí estabas
insomne
quise delimitarte
desmembrando el plano
que nos había inventado

***

alguien escogió
y creo que de algún modo
somos dos desamparados
incómodos,
cerca

***

las manos no bastan
para recomponer el pasado.

***

te prefería lejos.




martes, diciembre 17

En parte se habían consumido,
se habían ido transfiriendo a las cosas.
Les ocurría una crisis en los márgenes,
desarmándose se entremezclaban.

Ni siquiera les advenía el frío,
ese que delimita las magnitudes
que discrimina la mundanidad
caminaban recortándose, definiéndose

aún si hubiera habido humedad -novatos del concepto-
esa que tensiona los miembros
con el piso, las paredes, los troncos, las espinas
que fusiona la materia

los límites se transversalizaban

todo era pegajoso
las sustancias se espesaban
en una danza erótica, alucinante
tomaban colores, intensos

comprendían sensualmente
que se reconocían en una dimensión alterna
vaciándose y llenándose de Otros

eran un organismo
la comunidad se expresaba poco
y sin embargo no precisaban geometrías discursivas.

tocar a otros
-incapaces de segmentarse del todo-
era manosearse uno mismo y otro y la tierra

la alteridad se rompía
                                                  
el tiempo ejecutaba su obra
mostrándoles cómo se derramaban los segundos
cómo se consumía el fuego
cómo vibraban las hojas

el sonido en efecto
se producía por el choque de volúmenes.
no importaba que fuesen ruidos,
silencios
palabras
cómo explicar que la piel
se comunicaba,
los músculos,
la madera, los caballos.

articulaban el grito universal -saliente de un no-lugar-
sumergiendo la intensidad en el agua.
aprendían cada objeto como materialización del recuerdo

Les preexistía el cuerpo.



Ellos eran los primeros hombres y se estaban conociendo.






lunes, diciembre 16



Sos un bosque

Dicho esto, mucho silencio.
soñé que me decía qué hermosa tu boca cuando sonreís.
y tu piel naturalmente suave.
a falta de palabras sólo oía cómo sacaba el humo por la nariz, la boca.
todo el mundo afuera intentando colarse por las aberturas
ejercía una presión descomunal sobre nuestros cuerpos sentados mudos.

era una sentencia.
un consuelo victimario.

no entendía si él lograba verlo.

el vacío de adentro vibraba con el entre nosotros.
acérrimo.

el beso que nos dimos fue único y en el mismo instante, olvidable.



lunes, noviembre 12

hay un ánimo de desarraigo
que no sabe hacia dónde condensar
si hacia un panteísmo literal
metamórfico y constante
o a una sumersión patética

cómo se construye un aoristo
que culmine y se actualice
sin devorarse en una angustia
espantosa y superficial

no sé cómo acontece el
encuentro, otro en el que no me
hagan ruido las palabras

hoy me siento quebrado
pero oscilo.
entiendo las posibilidades
de la catástrofe
pero no combinan con el
derrame y la sequía.

necesito multitud.



viernes, abril 6


acompañábamos lo que éramos durante todo el trayecto
a veces yo lo miraba de reojo, así, como para ver si seguía ahí
vos, en tanto, significabas distinta la distancia.
creo que me cansé de las palabras cruzadas, dijiste.
y tu voz peculiar resonó hueca.
quise ser tanto 'más témpano y menos mujer'
y sólo vi tus labios despedirse.
desencontrándonos,
manosié esas pelusas de frazadas que siempre tengo.
-nunca sé con cuánta deliberación-
ocupada en una fruición deconsolada y automática
ya ni sentía el olor múltiple de las calles.

sabés cómo ubicarme
todavía te debo algunos libros.
no te presiones:
nos aburrimos nomás.


domingo, febrero 19


me acordé de esas noches en las que esperaba.
esperaba siempre,
fumaba sola
iba a la terraza y
la nostalgia que no existía
me dejaba varada en lo más mediterráneo del mundo.

me sentía genuinamente sola.
en la mayor expresión
legitimada
por el amor más ridículo.

quería enamorarme
de un cuerpo ajeno
que se asomaba en un balcón
más cerca de lo acostumbrado y esperable.

pensaba que estábamos pensando lo mismo.
fragmentos recortados
por el humo y el viento.

quería que a través de la sucesión de terrazas
nos hiciéramos cómplices.
que fuésemos espejo.
entrañando la angustia
y las palabras.

entonces
él llegaba
y, con labios morados,
saboreados de vino
y un par de parliaments,
me daba un beso singular.



sábado, enero 7


trató la negación en reiteradas oportunidades
tendría que remitirse a sí mismo
metasearse.
por eso acá no pregunte
que no, no va a encontrar nada

nada más que ausencia.
siempre oscila
aunque eso lo angustie
o lo reconforte.
es repetitivo, más bien.
un tipo bastante depresivo.

y bipolar.
en sus ratos libres anima fiestas.

realidad



soy mas grande ahora, sin duda mucho más grande y justo tengo anteojos.