''el mar borra por la noche. la marea esconde. es como si no hubiera pasado nunca nadie. es como si no hubieramos existido nunca. si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. ya no es tierra, todavía no es mar. no es vida falsa, no es vida verdadera. es tiempo. tiempo que pasa. y basta''
A. Baricco

lunes, mayo 24

(arjé)




de repente
             la nada,

como si se hubiera abierto un ojal, una coronis en el tiempo
un bostezo en el espacio, y ese fue el comienzo
y el fin.
             de todo.

.
.
.

sábado, mayo 22



no,  esas cosas a mí no me sostienen.

domingo, mayo 16

el mar


convinieron por el mar,/
los peñascos/
y el abundante viento sur/

disociaba, obnubilante/
/a ella, sin marco/
que había enmudecido/
y de vez en cuando le costaba demasiado respirar/
de garganta oxidada/
ocultaba y escribía frenética/

se mantuvo erguida y fría/
por la arena./
los pies primeros, los del agua/
/supieron a sal/
fue de noche./
y de opuestos./

era de hálito mundano./
se reflejaba diametral./
/entonces hablar con él suponía hablar consigo
/y el mar./


lunes, mayo 10

dos


del número me desprendí con sumo tremor hueco
perpendicular al esternón, mirando al sur, trizando el río.
yo demasiado búho con voz simuladora de fuego,
captor de una constante, frenética y plural distorsión.
didascalias funestas que te eligieron saliente.
y acá mi cama inmensa, relamiéndome a mi insomne.


miércoles, mayo 5



era la misma cara de la muerte
sonriendo lastimosa.

-demasiada cerveza-
                    
borrosa de la noche
oliendo a guerra. 


lunes, mayo 3

.ella



era la que hablaba del olvido
la que no quería matar
para que no se acordaran,
olvidándose antes o después,
de que ella era la que no quería saber que había muerto.
tan seca
tan ebria
tan sola.
pedía, todas las noches, inconsciente,
que no la asesinaran.
porque sorbía el humo, donde terminaba la piel de otros
y tiraba en la oscuridad, junto a las colillas, la gracia que le sobraba durante el día,
con el cráneo neblinoso, para perder la noción de ese olvido 
tan probable
tan cercano.

ella.
que, llorando cuando nadie la veía, desapareció.

realidad



soy mas grande ahora, sin duda mucho más grande y justo tengo anteojos.